37 »Cuando el Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé. 38 En esos días, antes del diluvio, la gente disfrutaba de banquetes, fiestas y casamientos, hasta el momento en que Noé entró en su barco. 39 La gente no se daba cuenta de lo que iba a suceder hasta que llegó el diluvio y arrasó con todos. Así será cuando venga el Hijo del Hombre.
MATEO 24:37-39
Estimado lector
Esta cita se refiere a una vida centrada en lo cotidiano: comer y beber, casarse y dar en casamiento. Es decir, la vida continuaría con aparente normalidad; quizás moralmente reprobable, pero común y habitual. Asimismo, es importante recordar que los días de Noé estuvieron marcados por violencia y una profunda corrupción espiritual, incluso con influencia demoníaca (Génesis 6:1–5).
Las personas de aquel tiempo fueron advertidas, pero ignoraron el mensaje, y el juicio llegó finalmente de manera repentina e inesperada para quienes desestimaron las advertencias. De la misma manera, la venida de Jesucristo tomará por sorpresa a quienes estén distraídos espiritualmente.
Este pasaje exhorta a vivir apercebidos y consagrados, guardándose exclusivamente para Jehová, recordando que los creyentes no pertenecen a este mundo, pues su ciudadanía está en los cielos. Por esta razón, se hace necesaria la dependencia constante de la dirección del Espíritu Santo, quien guía a una vida conforme a la voluntad de Dios.No adaptarse a los patrones de este mundo es fundamental, ya que su final es muerte; en cambio, en Cristo hay nueva vida. Como declara la Escritura, quienes están en Cristo son nuevas criaturas: las cosas viejas pasaron, y todas han sido hechas nuevas.
Lleva la Palabra a tu día
Pregúntale al Señor cómo puedes vivir esto hoy: en tu trabajo, en tu familia, en tu forma de servir y amar.